
Nacional y Peñarol en el Aeropuerto Internacional de Carrasco. / Foto: Diego Domínguez.
No fue una semana buena para Nacional y Peñarol a nivel de Copa Libertadores: el albo cayó 3-0 ante Deportes Tolima en Ibagué, Colombia, y el auriengro empató 1-1 contra Platense en Buenos Aires. Tras sus encuentros emprendieron la vuelta y ambos planteles se cruzaron en el Aeropuerto Internacional de Carrasco.
El Bolso de Jorge Bava tuvo acción el miércoles por la cuarta fecha del Grupo B y al tratarse de un viaje tan largo como es ir a Colombia, arribó en la madrugada del viernes a Montevideo. En cambio el conjunto Mirasol jugó en la Vecina Orilla este jueves a la noche y su vuelta fue rápida.
En ese sentido, se dio un cruce entre los dos equipos más grandes del fútbol uruguayo en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y se pudo ver cómo ambos plantes realizaban inmigraciones.
La situación de Nacional

Sebastián Coates lamenta la goleada sufrida en Ibagué ante Deportes Tolima, por Copa Libertadores. / Foto: AFP.
Deportes Tolima quedó en la cima del Grupo B de la Copa Libertadores con siete puntos, mientras que Coquimbo Unido se ubicó en la segunda posición con siete unidades también pero perdió 3-0 ante el conjunto colombiano y eso lo llevó a ser escolta, tercero se ubicó Universitario con cuatro puntos y último Nacional con el mismo puntaje.
¿El motivo por el que el tricolor es colista? Porque sucumbió ante Universitario en Lima por 4-2.
De esta manera, Nacional volverá a tener acción por la Copa Libertadores de América el miércoles 20 de mayo cuando reciba a Universitario de Perú en el Gran Parque Central, desde la hora 19:00. El Bolso está obligado a ganar para soñar con poder avanzar a los octavos de final del torneo internacional más importante que organiza la Conmebol a nivel de clubes.
La situación de Peñarol

El lamento de Abel Hernández durante el partido entre Platense y Peñarol por Copa Libertadores. / Foto: EFE.
Corinthians se aseguró la clasificación, lidera el grupo con 10 unidades, seguido de Platense que llegó a siete. El dolor de cabeza para Peñarol es el nuevo sistema de desempate, que establece como primer criterio los resultados directos ante los equipos igualados en puntos. El Mirasol perdió el mano a mano ante el Calamar, al sumar un punto contra los cuatro cosechados por su rival, por lo que ante igualdad, el equipo argentino es quien queda por encima en la tabla.
Los dirigidos por Walter Zunino deberán visitar a Santa Fe (el martes 19 de mayo) y a Corinthians (el miércoles 27) y solo necesitan un empate en cualquiera de los dos partidos, para lograr el pasaje a octavos y por ende dejar por el camino al Carbonero. Si el Calamar pierde ambos encuentros, Peñarol mantiene viva la ilusión. Para avanzar de fase deberá ganar los últimos dos encuentros, frente al Timão (el jueves 21 ) y al equipo colombiano (el miércoles 27), ambos en el Campeón del Siglo.
Fuente El País
