
Foto: FocoUy
Este jueves, el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el ministro de Trabajo, Juan Castillo, presentaron el proyecto correspondiente a la nueva ley de Empleo Integral que busca “ampliar las oportunidades laborales” y fortalecer “el trabajo digno y decente en personas que enfrentan mayores obstáculos para acceder al mercado laboral”.
La normativa comprende a personas jóvenes de entre 15 y 29 años, mujeres jefas de hogar monoparentales, personas afrodescendientes, personas trans, privadas de libertad con medidas alternativas o liberadas de tres años para atrás, personas en situación de discapacidad, y mayores de 50 años que perdieron su empleo y tienen complicaciones para reinsertarse.
La principal medida corresponde al otorgamiento de subsidios a la remuneración para aquellas empresas que contraten a personas integrantes de los grupos mencionados anteriormente en un rango que va desde el 25 % hasta un 80 %.
“Van desde los contratos de las personas más jóvenes, ubicados en un 25 % si es varón, a un 33 % si es mujer. Desde allí en adelante, se llega incluso a tener un subsidio por valor del 80 % del salario para las personas con más dificultades como puedan ser las mujeres jefas de hogar. En ese marco existen distintos tipos de escala según determinadas condiciones”, explicó el ministro.
El apoyo también se dirige a emprendimientos, proyectos productivos y cooperativas encabezadas por alguno de los colectivos priorizados a través de subsidios a los aportes patronales.
El proyecto también concede a las personas que accedan a estos programas prioridad en “los procesos de formación profesional, certificación ocupacional y desarrollo de habilidades y competencias transversales, combinando empleo con capacitación”, señala el documento.
Según indicó Castillo, la iniciativa implica una inversión del entorno de los US$ 10 millones por año comprendidos hasta el final del actual período de gobierno.
